
Son exactamente las seis de la tarde del día sábado 13 de octubre. Por motivos que no voy a mencionar, no pude acudir al encuentro de Perú. Estoy viendo la previa del partido y las emociones que me producen las imágenes son indescriptibles. Ojalá y estuviera ahi en la tribuna con la camiseta en mi pecho. Ojalá. Veo en las imágenes llegar a gente con sus banderas, con las caras pintadas rojiblanco, se me es imposible no quebrarme. No sentir esas ganas tremendas de estar en el cuerpo de esas personas. Dichosos aquellos que están rumbo al monumental de Ate.
La jornada se abrió con un partido de un solo arco. El Uruguay contra Bolivia. Apenas a cuatro minutos de iniciado el partido, los de Punta del Este ya estaban arriba en el marcador. Uruguay fue un Fidel Castro. Hizo lo que quizo. Nunca papardeó ni dejó que Bolivia pueda si quiera respirar. Con un "Cebollita" Rodrgiuez inspirado y con un nuevo "10", Diego Forlan, favorito de muchos, Uruguay fue capaz de darle una noche de juerga a su gente.
Hace algunos minutos terminó el partido de Argentina con Chile. El marcador final: Riquelme 2, Chile 0. El partido se resume en dos "errores" de los mapochinos. Dos faltas muy cerca del área, le permitió al jugador del Villarreal, abrirle los ojos a Pellegrini, el técnico que no lo considera en el equipo español y sentenciar el encuentro. Dos verdaderas joyitas.
A decir verdad, no me disgustó para nada el cuadro chileno. Un equipo que por momentos era largo; sin embargo se podía ver lo compacto que era a pesar de lo anterior. La verticalidad fue una de sus características principales. Me demostraron que el miércoles, la vamos a tener más que complicada. En el caso de la albiceleste, salvo por chispazos de Messi y el mismo Tevez, me dió la impresión de ser un cuadro bastante paciente, que se defiende con el balón, que prefiere la elaboración a la verticalidad. Sin lugar a dudas, no es el equipo agresivo y potente de los años anteriores; no obstante, sigue siendo efectivo.
A falta de menos de dos horas, uno aca, en su casa, lo sufre y lo sufre mucho. Ya no soporto escuchar más a Beingolea y a Daniel Peredo contarme otra vez, la historia del partido del 2000 en el que el "Chorri" se alza la camiseta y muestra una del "Te amo Perú".
Ya quiero que esto empiece. Ya quiero que la tenga Vargas y le meta un pase de 30 metros a Farfán y este nos haga delirar de emoción con un gol. Ya no aguanto. Creo que esto de escribir me ayuda a liberar tenciones, no le encuentro otra explicación. ¡Maldita sea!. Esto es una mierda. Maldigo estos momentos que nos da la vida. Esto no debería existir. Deberíamos despertarnos y que el partido este por empezar. Me voy. No aguanto más.
La jornada se abrió con un partido de un solo arco. El Uruguay contra Bolivia. Apenas a cuatro minutos de iniciado el partido, los de Punta del Este ya estaban arriba en el marcador. Uruguay fue un Fidel Castro. Hizo lo que quizo. Nunca papardeó ni dejó que Bolivia pueda si quiera respirar. Con un "Cebollita" Rodrgiuez inspirado y con un nuevo "10", Diego Forlan, favorito de muchos, Uruguay fue capaz de darle una noche de juerga a su gente.
Hace algunos minutos terminó el partido de Argentina con Chile. El marcador final: Riquelme 2, Chile 0. El partido se resume en dos "errores" de los mapochinos. Dos faltas muy cerca del área, le permitió al jugador del Villarreal, abrirle los ojos a Pellegrini, el técnico que no lo considera en el equipo español y sentenciar el encuentro. Dos verdaderas joyitas.
A decir verdad, no me disgustó para nada el cuadro chileno. Un equipo que por momentos era largo; sin embargo se podía ver lo compacto que era a pesar de lo anterior. La verticalidad fue una de sus características principales. Me demostraron que el miércoles, la vamos a tener más que complicada. En el caso de la albiceleste, salvo por chispazos de Messi y el mismo Tevez, me dió la impresión de ser un cuadro bastante paciente, que se defiende con el balón, que prefiere la elaboración a la verticalidad. Sin lugar a dudas, no es el equipo agresivo y potente de los años anteriores; no obstante, sigue siendo efectivo.
A falta de menos de dos horas, uno aca, en su casa, lo sufre y lo sufre mucho. Ya no soporto escuchar más a Beingolea y a Daniel Peredo contarme otra vez, la historia del partido del 2000 en el que el "Chorri" se alza la camiseta y muestra una del "Te amo Perú".
Ya quiero que esto empiece. Ya quiero que la tenga Vargas y le meta un pase de 30 metros a Farfán y este nos haga delirar de emoción con un gol. Ya no aguanto. Creo que esto de escribir me ayuda a liberar tenciones, no le encuentro otra explicación. ¡Maldita sea!. Esto es una mierda. Maldigo estos momentos que nos da la vida. Esto no debería existir. Deberíamos despertarnos y que el partido este por empezar. Me voy. No aguanto más.
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